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El nuevo consistorio

La popularidad del barrio de Arizgoiti fue creciendo de día en día. Tal es así que en 1902 el Ayuntamiento de Basauri aprobaba en sesión plenaria una resolución para trasladar la sede de la Casa Consistorial a dicho enclave estas eran las razones argumentadas:

“ La actual Casa Consistorial, edificio antiguo, de aspecto nada artístico, de construcción muy deficiente, que además sirve de alhóndiga y taberna para el servicio del arrendatario de impuesto de vinos, y es por esto de servicio público, se encuentra situada en una extremidad del pueblo, precisamente donde es menos numeroso el vecindario.

Para despachar cualquier asunto concerniente al municipio o al juzgado es necesario a la mayor parte de los vecinos atravesar casi todo el pueblo y lo mismo ocurre a las autoridades que para reunirse han de acudir desde los diversos puntos extremos o céntricos al otro extremo donde está la Casa Consistorial. Por tanto, es de urgente necesidad trasladar la Casa Consistorial a un punto céntrico para todo el vecindario, como lo es el de Arizgoiti, que se encuentra equidistante de todos los barrios, próximo a la estación de Dos Caminos y a la confluencia de las dos carreteras provinciales y si bien existe en Arizgoiti un edificio municipal como se encuentra en muy mal estado es necesario utilizando el solar y los materiales construir un edificio amplio, capaz y que no desdiga de la importancia de esta Anteiglesia”.

Sin embargo, parte del vecindario no vio la necesidad de construir una nueva Casa Consistorial en el pueblo, ya que ello supondría un importante desembolso económico. La propia Diputación de Vizcaya tomó cartas en el asunto como consecuencia de las constantes quejas emitidas por buen número de basauritarras. En un informe remitido a la corporación municipal dicho organismo consideraba suficiente para Basauri el mantenimiento de un solo Consistorio, máxime cuando ya se habían invertido algunas cantidades de dinero en obras de reforma del mismo. Dicha orden calmó, momentáneamente, los ánimos de los munícipes locales.

No obstante, en 1913 el pleno municipal volvió a retomar la idea de construir una t nueva Casa Consistorial. Una vez más se repetían los argumentos de antaño:

"(...) se trata de beneficiar a la mayoría del vecindario, atendiendo a las nuevas circunstancias de la Anteiglesia desde el establecimiento en la misma de La Basconia, la panadería de don Vicente Eulate, los centros mineros de Ollargan y San Prudencio, los ferrocarriles, etc., que han convertido al barrio de Dos Caminos en centro del término municipal por su desarro1\o comercial creciente, su mayor núcleo de población y comodidades privilegiadas en relación con el resto del municipio. Que es el centro del perímetro jurisdiccional lo demuestra con clarividencia el adjunto croquis, por el que se comprueba que desde el barrio de Zubialdea existe igual distancia que desde Elejalde De donde se infiere que al barrio de Dos Caminos circundan los restantes del municipio en distancia aproximada"

Expuesto a conocimiento de todo el vecindario, el proyecto no fue objeto de reclamación alguna, y el 15 de febrero de 1913 fue aprobado definitivamente. Los planos y el presupuesto (39.262 pesetas) fueron elaborados por Leopoldo Goicoechea Zulaica. El 12 de diciembre de 1913 la nueva Casa Consistorial estaba habilitada. Había costado 50.650 pesetas y se asentó sobre la antigua casataberna de Arizgoiti, de la que aprovechó mate- riales y una cantera que existía en su parte zaguera.

En otro orden de cosas, en 1892 Basauri inició las negociaciones necesarias con el vecino Ayuntamiento de Echévarri a fin de verificar la construcción de un puente en el barrio de Careaga. Ya en 1890 el vecindario de este enclave había solicitado encarecidamente la realización de esta obra:

"Los vecinos que suscriben tienen el honor de exponer que viéndose necesitados del paso, por la necesidad de que se suelen o solían servirse del puente de Careaga, suplican encarecidamente que tenga a bien construir dicho puente como para pasar con yunta de bueyes y carro que de lo contrario dicen que no haciendo tal y como se explica sería como inservible para las necesidades de los vecinos que tendrían que pasar Con carro y bueyes; y por lo tanto esperan del Ilustre Ayuntamiento tome en consideración lo que los que suscriben exponen. Basauri, 3 de mayo de 1890”

El Ayuntamiento tuvo en consideración tales propuestas y en unión de la Anteiglesia de Echévarri construyeron el puente de Careaga. Las condiciones quedaron establecidas de la siguiente manera: el Ayuntamiento de Echévarri facilitaría el material y el 25% del coste de la obra, el de Basauri, por su parte, cubriría el resto del presupuesto de la construcción. Ambos tendrían derecho de paso y correrían con los gastos de mantenimiento. Las deficiencias que tenía Basauri en materia de puentes volvieron a ponerse de manifiesto en 1903, cuando un grupo de vecinos del barrio de Artunduaga denunciaba ante el Ayuntamiento la situación en que se encontraba este paso:

"Los que suscriben, vecinos de esta Anteiglesia, a esa Ilustre Corporación atentamente exponen: que el puente conocido por Artunduaga y que une al barrio de este nombre con el resto del pueblo es insuficiente por las condiciones de construcción para prestar el servicio al vecindario de Artunduaga.

Por dicho puente sólo puede atravesarse a pie y si el río como acontece a menudo en la época de invierno bien crecido queda interrumpido el tránsito y los vecinos im- posibilitados de comunicarse tienen que dar un rodeo de una hora para acudir a la parroquia del Ayuntamiento, o a cualquier menester urgente. En cuanto al tránsito de los carros, no es posible efectuarlo por el citado puente de madera y por el cauce del río además si es peligroso en verano en invierno es imposible.
Por lo expuesto, suplican al Ayuntamiento se digne atender a la petición de los recurrentes y con la urgencia posible disponer la construcción de un puente de piedra que evite los inconvenientes que el actual en su deficiencia ofrece. J Basauri, 8 de agosto de 1903".

En 1904 comenzaron a aparecer en las cuentas municipales menciones a importantes cantidades para la construcción de un nuevo puente en el barrio de Artunduaga. Ese año se gastaron 5.000 pesetas; en 1905, 10.000; en 1906, 1.800; Y 5.000, en 1907. Los materiales utilizados fueron piedra, hormigón hidráulico, mortero, mampostería de arenisca y madera. Las obras, dirigidas por el ingeniero Ángel de Echevarría, alcanzaron un costo total de 50.646,48 pesetas. En el terreno de lo lúdico, el año de la inauguración del nuevo ayuntamiento (1913) coincidió con la aparición del Club Deportivo Basconia, cuyo primer presidente fue Ricardo Ibarrondo Acha. Asimismo, y también en 1913, se estrena la Banda Municipal. Por otro lado, José Goyarrola Perea, que dirigió los destinos de Basauri de 1909 a 1912, realizó importantes gestiones para la futura traída de aguas al municipio, que llegaría en tiempos de Primo de Rivera. También realizó notorias mejoras viarias y reparó el cementerio municipal. Tenía por costumbre ir a Briñas, en La Rioja, acompañado por su mujer Francisca Echevarría, donde tomaban baños por cuestiones medicinales. Allí conocieron al joven secretario del ayuntamiento de Briñas, Evaristo de Oñate, con quien entablaron gran amistad. Al final, José Goyarrola se lo trajo a Basauri a la vuelta de uno de sus viajes, donde se instaló a vivir en el Ayuntamiento.

Repasando las Actas Municipales del presente siglo puede comprobarse que, tras algunos pocos años iniciales en que se suceden secretarios que realizan sus funciones durante periodos cortos, de forma interina, se llega a la sesión del 12 de enero de 1910, en la cual se nombra como secretario interino a Evaristo de Oñate, "de Llodio", aunque no llega a tomar posesión, por lo que sigue cumpliendo las funciones secretariales un interino, Daniel Alonso. En sesión de 26 de enero de 1910 el Alcalde comunica al Pleno que ha suspendido el nombramiento de Evaristo de Oñate porque el mismo no cumple las condiciones legales para el cargo. En efecto, se había encontrado que el nombrado era menor de edad. En la misma sesión se elige otro secretario interino, José Manuel de Meñaca. En sesión de 9 de febrero de 1910 cesa el anterior interino Daniel Alonso y toma posesión el nuevo interino Sr. Meñaca.

En la misma se acuerda nombrar a Evaristo de Oñate "Oficial 1 o de Secretaría". Todavía va a haber otro interino, Pascual Sierra, que fue nombrado el 6-I-1912. EI4-I-1913 la Corporación nombra secretario en propiedad al citado Evaristo de Oñate, el cual toma posesión y actúa como tal ya desde la sesión de 11- 1-1913 Y sigue constantemente hasta la reunión del Pleno del 5-VIII-1958, en la que figura realizando funciones secretariales el Oficial Mayor José María Muro de Arana "por ausencia del titular en consulta médica". En las sesiones subsiguientes de 2, 8 Y 19 de septiembre y 7 de octubre sigue la misma situación, es decir, Oñate sigue siendo titular, pero ya no asiste. En sesión de 6-XI-1958 consta una moción del Alcalde en la que dice: "Está ya próxima la fecha en que el Secretario D. Evaristo de Oñate ha de cesar por jubilación". En dicha moción se expresa que el interesado llevaba ya ejerciendo funciones municipales "48 años, 8 meses y 4 días hasta el14 de octubre pasado" y le dedica cálidos elogios por sus cualidades y su largo quehacer municipal. No se puede, en base a las actas, precisar el instante preciso de la jubilación de Oñate, ya que en las sesiones de 21 de noviembre y 4 de diciembre de 1958, 8 de enero, 3 de febrero y 5 de marzo de 1959 sigue figurando Oñate como titular, aunque no actúa, sino que lo hace el Oficial Mayor Sr. Arana. El 7 de abril de 1959 consta en el acta que el "Secretario jubilado" Sr. Oñate agradece a la Corporación (lo que se había acordado en sesión de 6 de noviembre de 1958 probablemente, puesto que no hay otras referencias), pero renuncia a todo acto laudatorio (la Corporación había propuesto rendirle un homenaje de despedida). En las sesiones siguientes sigue actuando como secretario el oficial mayor Muro de Arana y es solo en la de 7-VI-1959 cuando toma posesión en propiedad un nuevo secretario general, el Sr. Gascón Burillo.

Por todo lo dicho queda claro que estamos ante un secretario que desempeñó su puesto prácticamente durante toda la primera mitad del siglo XX. Admira especialmente esta longevidad en el cargo si se piensa que hubo de pasar por dos cambios de régimen radicales y esenciales: el tránsito de la Monarquía a la Segunda República y el tránsito desde ésta al periodo franquista, durante el que, además, desempeñó sus funciones en la primera y más dura etapa (guerra y posguerra). Este peculiar funcionario sobrevivió a los gobiernos municipales de los años anteriores a la dictadura de Primo de Rivera, a este propio régimen dictatorial, a la República y a la Guerra Civil; y siguió ocupando su cargo con los gobiernos franquistas. Verdaderamente sorprendente en unas épocas en las que los trabajadores dependían directamente de los gobiernos municipales, con los consiguientes vaivenes y depuraciones políticas que ello conllevaba.

En otro orden de cosas diremos que en 1916 José Domingo Goyarrola, que poseía una tienda de comestibles y varios terrenos en Ariz, construyó un frontón en este barrio, fruto de su pasión por el deporte vasco tradicional. Allí se reunía la juventud para pasar sus mejores ratos de ocio. Además, en sus proximidades Goyarrola edificó una bolera , divertimento de honda raigambre popular y que ya se practicaba en nuestro municipio - como hemos visto- desde el siglo XVIII. En los años cuarenta no existían ya ambas edificaciones.

Fue también en los tiempos del alcalde Goyarrola Perea cuando Pedro Landeta Azcuela marchó como misionero a la India, en 1912, permaneciendo allí hasta su muerte en 1963. Había nacido en Basauri el 27 de junio de 1887. Como carmelita teresiano, fue profesor y rector del Seminario indio de Alawaye. Está en proceso de beatificación. Adoptó el nombre de Padre Aureliano del Santísimo Sacramento.

En 1917 tuvimos en Basauri un personaje digno de reseña. Se trata de Aniceto Gurruchaga Dúo, quien en esta fecha obtuvo en la Escuela de Getafe el título de piloto- aviador. Políticamente profesó la ideología liberal, era mecánico y fino relojero. Murió en 1936, en el refugio de La Peña, a consecuencia de una explosión de obús.

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