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Ermita de San fausto de Ariz

Está situada junto a la Torre de Ariz, a la cual pertenece, y su historia está ligada a ella. Por lo tanto, no vamos a repetir la sucesión de propietarios, ya que son los mismo y nos remitimos a lo comentado en el apartado correspondiente.

En 1673 se celebró en ella el matrimonio del entonces propietario de la torre, Don Francisco de Salazar y Avendaño y Doña Margarita de Sarabia e Yrazagorría.

En 1729 los vecinos de Basauri parecen tener alguna predilección por ella, ya que Doña María Martín de Ojanguren manda en su testamento, de fecha 31-7-1729, que se le hagan en ella unas misas.

El San Fausto de Ariz, es el Labrador, cuyos restos se veneran en Bujanda, Ala - va. Según la hagiografía, había nacido en Alguaire, Lérida, en el siglo VI, y fue un labrador piadoso e instruído. Parece que peregrinando a Tierra Santa cayó en poder de los piratas musulmanes y fue reducido a esclavitud. Pero consiguió convertir a su amo y regresar a su tierra, donde al poco murió. Tal como él mismo había ordenado, su cuerpo fue colocado sobre la mula con la que trabajaba, que cabalgó incansable, hasta pararse definitivamente en el mencionado pueblo alavés, donde se herigió un templo.

Está dedicado a la Asunción de Nuestra Señora y en él hay un retablo de la segunda mitad del XVII, con imagen del santo de la misma época. Micaela Portilla refiere como fue llevada desde Estella, por donación de Don Andrés de Unceta, en 1666. En la misma iglesia hay también un altar-relicario.

Colocados en el presbiterio, tras una reja de principios del siglo XVIII, se conservan los restos incorruptos del santo en una urna. Sobre ella, un altar con relicario de plata, con la imagen del santo (0,59 x 0,20) y escudos de Alavas y Guevaras, ofrenda de estos ilustres alaveses en el año 1596. Otro relicario, en forma de arqueta calada y con gemas engastadas, fue do- nado, en 1639, por D. Gonzalo Chacón y Belasco, obispo de Calahorra y la Calzada .

Es de canonización popular, como era normal en la época, decretada por el obispo y no por el Papa. Según Fernando Barquín, su primera biografía, que al parecer se encontraba junto a su cuerpo monificado, puede datar del siglo IX o X . En el siglo XVI ya se celebraban fiestas en su honor en Bujanda, a donde acudían fieles desde toda la comarca. La iconografía habitual de este santo le presenta encadenado, orando con los ojos elevados al cielo, un libro en una mano, por su cultura, y normalmente con algún instrumento de labranza. Don Fernando Milicua describe así una imagen que se conserva, pero sin su atributo de labrador, tal vez perdido. No hemos podido verla, porque la que está en la iglesia actual es nueva.

Como es patrón de los labradores, gozaba también de la atención de los vecinos cuando tenían problemas con la sequía. Así, hemos visto registrados gastos realizados por el Ayuntamiento, en el año 1752, en el siguiente y en 1790, para hacer rogativas al Santo "por necesidad de aguas" (46). Al ser también protector de la fecundidad de los matrimonios -nobles y reinas solicitaban a Bujanda los mantos que cubrían sus restos- (47), parece apropiado su dedicación en un ermita que, como hemos señalado, se edificó o remodeló con motivo del realizado por el propietario de la Torre de Ariz.
Siguiendo la misma suerte que su vecina torre, fue vendida por los Patronos de Begoña a la familia Briñas, pasando luego a los Mac Mahón, quienes la cedieron, posteriormente, a la Iglesia.

Tras haber sido ermita durante siglos, fue desbancada por otra, de igual nombre, en Arizgoiti, que alcanzó categoría de parroquia (de ella hablamos en capítulo aparte). Pero, ante el aumento poblacional en esa zona de Ariz, la antigua ermita se revitalizó y se convirtió en parroquia, aunque perdiendo el Santo con ello parte de su importancia, ya que la advocación de la misma debió compartirla con la Virgen de las Nieves, patrona del barrio de Urbi.. No duró mucho, sin embargo, su nueva situación, y al poco se abandonó al culto, y se dedicó durante algún tiempo a catequesis. Hoy se encuentra cerrada.

De la perdida importancia de esta ermita para los basauritarras, nos habla el da- to significativo de cómo es San Fausto, y no San Miguel, a pesar del nombre de la anteiglesia, el patrono de la misma. Antes se realizaba en ella misa y romería el día del Santo, el 13 de Octubre e incluso, antiguamente, el Ayuntamiento obsequiaba panecillos de maíz, artopillek. También se solía pasear procesionalmente la imagen del Santo por los campos basauritarras.

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