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El nombre oficial

Durante la dictadura Basauri contempló cómo las autoridades municipales defendían activamente su nomenclatura original de los continuos cambios a que estaba siendo objeto el nombre del pueblo. En efecto, en tiempos de Primo de Rivera el área comprendida entre los barrios de Urbi y Ariz donde confluyen los ríos Nervión e Ibaizábal, y donde existía un tupido arbolado, algunos manantiales y servía de paso para llegar a los barrios de Echerre y Artunduaga, era popularmente designada con el nombre de "Jaro de Ariz". Sin embargo, atravesarla era sumamente peligroso dada la densa niebla que allí se concentraba. Así pues, para desplazarse de uno a otro de los barrios citados los habitantes preferían hacerlo por las vías del Ferrocarril del Norte. También durante los años veinte se observó una tendencia general a consignar en todo tipo de documentos el nombre de Dos Caminos en lugar del de Basauri. Esta referencia hacía mención a la estación ferroviaria sita en este punto geográfico del término municipal basauritarra, si bien comenzó a usarse como denominación legítima de todo el mu nicipio.

Sin embargo, desde tiempo inmemorial la costumbre dictaba para el pueblo la designación de San Miguel de Basauri o, simplemente, Basauri. A este particular se refirió en junio de 1926 el alcalde Antonio Femández Mantrana en la circular que redactó para Conocimiento general. En primer lugar, en todos los documentos y escritos oficiales, públicos o privados, debía prescindirse del uso de la voz Dos Caminos en referencia explícita a la localidad. Además, el Ayuntamiento no admitiría, en adelante, instancias o documentos oficiales que no llevasen la voz Basauri. Finalmente animaba al vecindario a que se afanasen en "la defensa del nombre legítimo del pueblo, poniéndola en ejecución con firmeza y constancia en sus conversaciones para conservar el glorioso nombre de la Anteiglesia". No obstante, este llamamiento tuvo una respuesta desigual, sobre todo por parte de ciertos organismos e instituciones. El Banco de Vizcaya se pronunció favorablemente Y accedió gustosamente a aceptar las indicaciones del consistorio. Con agrado se comprometía a sustituir el nombre de Dos Caminos por el de San Miguel de Basauri en la sucursal que dicha entidad financiera tenía en el municipio. Por contra, el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Vizcaya se negó en redondo a los deseos de la municipalidad basauritarra. Argumentaba en su defensa que la línea del ferrocarril y el puesto de la benemérita recibían la designación, ya aceptada, de Dos Caminos. La polémica llegó hasta los despachos del Ministerio de la Gobernación. La dirección de la Compañía de los Caminos del Hierro de España expresó, igualmente, su más rotunda negativa a instalar en la estación férrea de Dos Caminos una placa anunciando la población de Basauri. Aducía en su favor que tal medida podía conllevar serios contratiempos y numerosas con- fusiones en la facturación de las mercancías. Apoyaba esta argumentación con la afirmación de que "esta Compañía tiene proyectada la construcción de una estación de clasificación en el término de Basauri y podía confundirse con los ferrocarriles de Santander y Vascongados a su paso por este pueblo". Sea como fuere, y a pesar de que protestas como las anteriores continuaron sucediéndose durante todo el período primorriverista, en 1930 quedó finalmente zanjada la discusión.

Desde entonces, Anteiglesia de San Miguel de Basauri fue la denominación oficial de esta localidad.

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